
Ramón Vidrí, Presidente
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Almacenes Vidrí
21a Av. Sur, entre 12a y 14 a calle Pte.
Blv. Venezuela
San Salvador, El Salvador
www.vidri.com.sv
Tel: (503) 2271 4033
Fax: (503) 2271 1750
Háblenos de la trayectoria de su empresa
Somos una ferretería, la cual la comenzó mi abuelo en 1917 y lleva de nombre el
apellido de nuestra familia. Nosotros somos una ferretería parte industrial y comercial, es decir, para edificios, así como una ferretería en general. Estamos también en Guatemala, pero con otro nombre.
Cuando mi abuelo comenzó se llamaba VIDRÍ Hermanos. Después le pusieron VIDRÍ Panadés y Compañía, porque un catalán se casó de apellido Panadés se casó con la hija de mi abuelo. Así funcionaba, si alguien entraba al negocio, le ponían el apellido a la empresa.
Actualmente, los dueños somos yo, mi padre y dos de mis hermanos. Aunque yo la dirijo, sigue siendo una empresa familiar. Nuestros principales clientes son la industria en general y en particular el que quiera arreglar su casa, oficina, escuelas, edificios, hoteles, etc. Funcionamos siempre como minoristas.
Actualmente tenemos 520 empleados, de los cuales en la oficina hay como cincuenta. Cada sucursal tiene otros cincuenta. Tenemos 11 tiendas en todo el país. En la capital hay 7 tiendas y hay 2 en Santa Ana y una en Quezaltepeque.
Además, tenemos una tienda en Guatemala y hay planes de abrir más, en concreto dos. Nos instalamos con un acuerdo local en ese vecino país en el año 2000. Somos socios de una cooperativa de ferreteros americanos.
Por otra parte, en El Salvador tenemos pensado abrir otra tienda, ya que la ciudad sigue creciendo. Ya tenemos el terreno y estamos en el proceso con los arquitectos y los constructores.
Ustedes son una familia de origen español, pero bien establecida en El Salvador , ¿cuál es su relación actual con España?
Somos más salvadoreños, pero sí que tenemos muchas costumbres todavía de España.
Muchos proveedores notan que tenemos sangre española.
España tiene muchas empresas que nos sirven bien. Hacemos negocios con ellos.
Aquí hay oportunidades para los inversionistas. Este es un país joven. El éxito
de muchos, como de nosotros, es haberle apostado a la tecnología. Yo conozco españoles aquí que hacen inyección plástica, talleres especializados. Gente que trabaja duro.
¿Cómo valora el desarrollo político de El Salvador?
Yo creo que ningún gobierno es perfecto. Tenemos un gobierno con ciertas dificultades, pero creo que es de lo mejor. La única manera de salir adelante es trabajar juntos con ellos en el sentido de que el gobierno apoye a la empresa privada. Es la única manera de generar fuentes de trabajo.
El gobierno tiene que combatir la corrupción, esa es una lucha que debe ser constante. Se debe vigilar por la eficiencia, hacerlo pequeño, que no exista tanta burocracia.
¿Cuál deberían de ser sus prioridades a la hora de gobernar?
Principalmente, educación y control de la natalidad.
Otro tema importante es el de las remesas familiares, que suponen un porcentaje enorme de los dólares que entran a este país, que aunque ayuda a muchas familias, no cree que no está generando la producción o el desarrollo que debería en el país. Yo creo que los salvadoreños que se han ido a trabajar a los Estados Unidos le han ayudado a sus familiares y es lógico. Pero se enfocan en el consumo nada más y no se ha dedicado parte de ese capital a comenzar una pequeña empresa o a producir algo acá, siento que hay mucha gente que vive de la remesa y por eso no trabaja. Muchos conformistas dicen: si me está viniendo dinero, pues para qué voy a trabajar si con lo que gano vivo.
Tenemos un problema de exceso de población. Somos entre 6 o 7 millones de habitantes. Si aquí nacen 5,000 personas al año usted tiene que crear 5,000 trabajos y aquí no se crean 5,000, entonces ante esa falta de trabajo lo primero que hace la gente es emigrar. Creo que uno tiene que ganarse la vida trabajando y no dependiendo de una remesa, porque eventualmente ésta se va a acabar.
En este sentido, quizá la inversión extranjera podría jugar un papel importante a la hora de crear puestos de trabajo
Sí, por supuesto. Yo les diría que este país es seguro para las inversiones. Contamos con algunos beneficios fiscales, hay mano de obra muy calificada. Todavía hay empresas españolas muy grandes de la banca, de la construcción que podrían hacer grandes cosas aquí y esperemos que conozcan mejor El Salvador y vean que hay oportunidades y que hay que venir a aprovecharlas.
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