Entrevista con D. Hugo Barrera
Gerente General de Diana y actual Ministro de Medio Ambiente de la República de El Salvador
Entrevista realizada en San Salvador, el 9 de junio de 2005
“Vendemos unos 100 millones de dólares anuales en golosinas”
¿Cómo surgió la empresa?
DIANA es una compañía que nació en 1951. Sus fundadores son Don Pablo Tesak y Max Olano, quienes la emprendieron con cinco empleados llegando a los 2.300 actualmente. Nuestros productos son boquitas hechas a partir de semillas, dulces, almidones y galletas.
¿Cuándo se une usted a la empresa?
Yo entré en 1959 como Gerente General y en esa época el volumen de ventas era más o menos de unos 24,000 colones al mes, o sea unos 300,000 colones al año. Eso en dólares son unos 120,000.
Hoy en día vendemos unos 100 millones de dólares anuales en golosinas.
¿Cuál es la clave de este éxito?
La clave está en nuestro arduo trabajo en mecanismos de distribución.
Nuestro éxito se fundamenta en tres elementos: el trabajo, buenos productos y buenos precios.
¿Venden fuera de El Salvador?
Vendemos en todas partes de El Salvador y hemos logrado mercado en Centroamérica, Estados Unidos y en algunas partes de El Caribe. Además proyectamos tener presencia en México y parte de Suramérica, como Colombia y Venezuela.
¿Cómo es su competencia?
La que tenemos es muy fuerte en América Central y también local.
No estamos solos en el mercado, pero sin embargo la competencia nos ha hecho crecer y ser más fuertes. La competencia nos ha hecho esforzarnos más en la atención al cliente y ser más eficientes en los costos de producción.
¿Cómo fueron los inicios de DIANA?
Se comenzó fabricando maní salado y algunos caramelos hasta que nos especializamos en cuatro productos: galletas, boquitas, caramelos y barquillos para sorbete y helado. Somos el número uno en ese mercado.
¿Cuáles son los planes estratégicos de crecimiento?
Tenemos un plan para los próximos diez años. Vamos a tomar una buena parte del mercado de Estados Unidos, con relación a lo que ya tenemos ahí. El objetivo es expandirnos en EE.UU. en un 300%.
Asimismo, tenemos en la mira el DF en México, Sudamérica y El Caribe.
¿Tienen proyecciones hacia Europa?
Hemos hecho leves intentos de vender en ese Continente. Creo que podríamos incursionar en algunos países europeos por la alta calidad de nuestros productos. Conquistar el mercado europeo no es una cosa imposible.
¿Cómo ve la economía de El Salvador?
Aún hay algunos inconvenientes que los empresarios no podemos controlar. Por ejemplo, el precio del combustible, que para nosotros tiene una implicación bastante fuerte en la rentabilidad, ya que todos nuestros mecanismos de distribución en toda América Central se hacen en base a vehículos que consumen combustible.
Nos enfrentamos a que desde 1998 hasta la fecha, los combustibles han incrementado su precio en casi un 138% y eso tiene una implicación bastante grande en nuestros resultados financieros.
No sólo usamos combustible en los vehículos, sino que casi todo lo que producimos es a base de gas propano, que también es un producto del petróleo y que también ha subido de precio más o menos en las mismas proporciones.
A pesar de todo, nuestro mercado ha crecido bastante y prueba de ello es que tenemos unas siete compañías en las que producimos prácticamente los mismos productos.
Yo creo que los niveles salariales en general en El Salvador tienen que mejorar y eso va a comenzar a repercutir en la economía, positivamente hablando. Habrá más poder adquisitivo y por tanto más consumo y demanda.
¿Cómo les afectaría la ratificación o no del CAFTA?
Yo espero que lo ratifiquen porque para nosotros es importante ya que nos abre un mercado de una enorme cantidad de consumidores potenciales con mucho poder adquisitivo.
Si nosotros logramos entrar bien en el mercado norteamericano, aunque sea poco porcentaje, nuestros beneficios serán grandes.
Espero que ratifiquen el TLC. (Tratado de Libre Comercio)
¿Cómo actúa su empresa a nivel social?
Somos una empresa responsable. Pagamos el 100% de los impuestos que nos corresponde pagar, pues nosotros somos los generadores de los recursos con los que el gobierno cuenta para hacer sus obras sociales. Por otro lado tenemos programas de orden social dentro de la compañía que son muy importantes y estamos por encima de los salarios mínimos oficiales ya que pagamos casi el doble. Los supervisores, coordinadores, gerentes de planta, administrativos, entre otros, ganan un mejor sueldo.
Con respecto al Seguro Social, aquí, dentro de la compañía tenemos clínicas de odontología, de pediatría, de ginecología y de medicina general para nuestros empleados y sus hijos hasta los 16 años. También tenemos una farmacia y todo gratuito.
Existe un sindicato desde hace 45 años en la empresa, con quienes negociamos beneficios colectivamente.
Todo lo anterior es por el bienestar de nuestros empleados, de nuestra empresa y del desarrollo de El Salvador y su gente.