Entrevista con
Doña Ana Vilma Albanez de Escobar
Vicepresidenta de la República de El Salvador
San Salvador, 4 de Mayo de 2005.
Doña Ana Vilma Albanez de Escobar, Vicepresidenta de la República de El Salvador, se muestra comprometida y entusiasta ante la apuesta del país por fortalecer la economía por medio de las inversiones extranjeras. Considera que dicha inversión genera empleos y mejora la calidad de vida de los salvadoreños.
¿Qué está haciendo el Gobierno para atraer la inversión extranjera?
Tenemos el reto de crecer económicamente. Queremos lograr ese crecimiento económico que nos permita mejorar las condiciones de vida de todos los salvadoreños. Nos sentimos muy orgullosos de que en los últimos 15 años hayamos logrado la estabilidad política en el país. El Salvador tiene un manejo muy disciplinado de sus finanzas públicas y una macroeconomía muy estable. Tenemos una economía dolarizada, lo cual nos ha permitido también situarnos entre las tasas de interés más bajas de Latinoamérica y mantener una inflación de alrededor del 2,5% por año. Tenemos tratados de libre comercio con los Estados Unidos, con Panamá, con Chile, con República Dominicana y con México y estamos a punto de arrancar con otro tratado de libre comercio. El Salvador también tiene una estructura fiscal simplificada ya que tenemos simplemente 3 impuestos: sobre la renta, al valor agregado y aranceles. Acabamos de llevar a cabo una reforma fiscal que busca cerrar los huecos de evasión.
El mayor problema que se habla respecto a El Salvador a la hora de atraer inversión extranjera es que está en un punto medio en cuanto a Centroamérica se refiere, ya que no es ni Costa Rica por la política de sus empleados, infraestructuras y demás, ni Nicaragua u Honduras con sus bajos salarios. ¿En qué posición se quiere colocar El Salvador y qué tipo de inversión extranjera quieren ustedes?
El Salvador tiene el liderazgo de Centroamérica en el sentido de promover la integración del país, en el sentido de conocer exactamente el rumbo a tomar, en el sentido de manejar su macroeconomía con mayor estabilidad, en el sentido de haber llevado a cabo procesos de privatización importantes que nos han permitido fortalecer nuestra infraestructura.
En este momento, nosotros hemos identificado sectores donde queremos crecer, por ejemplo, necesitamos continuar con nuestro desarrollo del sector textil. Habiendo sufrido las consecuencias de la competencia china hemos identificado la estrategia de integrar verticalmente la industria como algo que nos va permitir que nuestras empresas de costura se puedan mantenerse en el país. Producimos únicamente el 10% de la tela que necesitamos para las empresas que actualmente están en el país y por tanto hemos salido a México, a Estados Unidos, a España y a Brasil a buscar textileros que vengan a instalarse en El Salvador. Este es un sector importantísimo para que luego nosotros podamos exportar un paquete completo a los Estados Unidos en el menor tiempo posible.
¿Y cómo luchan con China? Porque va a entrar a la OMC y realmente sólo luchar por los salarios en general es muy complicado porque la mano de obra china es muy poco cualificada y los salarios son muy bajos, por no decir insuperables.
El Salvador no tiene un salario mínimo bajo, al contrario, es de los salarios más altos de la región y no deseamos competir por mano de obra barata. Además, no sería justo con nuestra población. Lo que estamos buscando es que las empresas maquiladoras se mantengan en el país, y para ello necesitamos integrar verticalmente la industria y traer al Salvador las textileras que fabrican la tela. Debemos aprovechar la cercanía con los Estados Unidos para poder exportar en el menor tiempo posible gracias a nuestra especialidad y proximidad geográfica, algo de lo que carece China, y el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos que está a punto de ratificarse.
En segundo lugar continuamos también apoyándonos en el sector agro-industria y turismo porque ambos sectores generan empleo en el campo que es algo que necesitamos mantener. En el sector agro-industria en concreto hemos identificado algunos temas importantes como pueden ser por ejemplo los frutales: hemos detectado 5 frutas que pueden producirse en el país, algunas de ellas para exportación a otras regiones y otras para exportar al mercado étnico que tenemos en los Estados Unidos, 2 millones de salvadoreños
que viven allá y que representan 450 millones de consumo de productos étnicos.
Adicionalmente, estamos buscando transformación de alimentos para potenciar las posibilidades de crecimiento del sector agroindustrial.
En lo que respecta al turismo, por primera vez tenemos en el gabinete un Ministro de Turismo y pensamos que El Salvador puede despegar con turismo de convenciones así como con turismo convencional. La facilidad de llegar de un punto a otro del país es privilegiada, no sólo por sus reducidas dimensiones geográficas sino porque tenemos una red vial de 3,500 kilómetros de primera calidad, un aeropuerto que es hub en Centroamérica y disponemos de nuestra propia línea aérea salvadoreña (TACA).
En relación también al tema de la potencial competencia china, hay que tener en cuenta que disponemos asimismo de un avanzado programa logístico. Se trata del proyecto más importante de infraestructura que se va a construir en este quinquenio: el puerto La Unión, un puerto de gran calado, un puerto post- Panamá, a través del cual esperamos atraer parte de ese comercio incrementado que vendrá desde China hacia otras regiones del mundo. Así, el puerto de La Unión puede ser una opción al Canal de Panamá y al puerto de Long Beach que actualmente están congestionados. En concreto, nuestros planes pasan por desarrollar una zona franca que permita generar oportunidades de mayor valor agregado. En este sentido, identificamos que para conectarnos con el Atlántico necesitábamos un canal seco y hemos construido ya 350 kilómetros, proyectando 350 kilómetros de carretera de 4 carriles. El tramo de El Salvador está finalizado, faltan 100 kilómetros en la parte de Honduras.
Ello enlaza con el siguiente tema: cuando comenzamos a vender el proyecto nos dimos cuenta que lo que los operadores logísticos buscaban era ferrocarril, que lo dejamos morir hace mucho tiempo y eso nos lleva a otro sector importante en cuanto a oportunidades de inversión. Nuestro interés pasa ahora por tener un ferrocarril que conecte el puerto La Unión con Puerto Cortés en Honduras o con Puerto Barrios en Guatemala. Así pues, necesitamos abrir opciones a inversores privados que quieran venir a invertir en infraestructura pública.
Finalmente, aparte de lo ya mencionado, dentro de la infraestructura pública yo diría que lo más importante es la cuestión de la generación de energía. El Salvador actualmente está siendo golpeado por los precios del petróleo de la misma manera que están siendo golpeados otros países del mundo y el 50% de la energía que generamos es energía térmica, por lo que necesitamos inversión en energía renovable, en energía más limpia, más barata. Estamos dispuestos a concesionar inversión pública en ferrocarriles que nos conecten con el Atlántico, como he dicho anteriormente, así como inversión en carreteras con peaje que puedan venir a desarrollar inversionistas privados.
¿Y en concreto respecto a España, piensa que hay cabida para la inversión española en alguno o todos estos aspectos que menciona?
Sin duda. España es uno de los mayores países inversores en El Salvador, es uno de los países más amigos que tenemos y un país con quien tenemos una relación muy estrecha, por tanto, veo todo el potencial que podemos tener de inversión española adicional aquí en el país, sumado a esa labor muy comprometida que está desarrollando el embajador. Yo creo que esto nos va a ayudar y la visita que próximamente hará el Presidente Saca a finales de junio a Madrid creo que va a servir también para fortalecer esos lazos particularmente de inversión. El Salvador es un país que tiene un rumbo muy definido, lo que necesitamos es el apoyo precisamente a través de la inversión para que nosotros podamos mantener nuestra estabilidad y podamos generar los empleos que se necesitan.
Me gustaría ofrecerle la oportunidad de que lance su particular mensaje a España y a los españoles desde su posición como Vicepresidenta de la República de El Salvador.
Yo me referiría a la región centroamericana globalmente, apuntando que es una región que está emergiendo, una región importante para ser tomada en consideración y, en el caso de El Salvador en particular, es un país que tiene un rumbo muy claro de hacia dónde quiere ir, un país que ha trabajado muchísimo por alcanzar su estabilidad política, su manejo disciplinado de la macroeconomía y hoy día estamos poniendo esas facilidades y oportunidades al servicio de aquellos países que deseen invertir aquí. Nuestra cercanía con Estados Unidos, así como nuestra próxima ratificación del Tratado de Libre Comercio con ese país, constituyen oportunidades importantes; ese acompañamiento fuerte del Gobierno, ese Gobierno orientado al sector privado y comprometido además con la estabilidad social del país, creo que de entrada ya son temas extremadamente valiosos para cualquier inversor. Estamos buscando también mejorar la competitividad del país día a día basándonos en los informes del Banco Mundial y de otros organismos internacionales que nos evalúan, buscando fortalecer nuestra infraestructura, apostarle fuertemente a la educación, mantener nuestros compromisos macroeconómicos con organismos internacionales, apostarle a fortalecer la seguridad del país. En definitiva, tenemos muy claro hacia dónde queremos ir, esperando la inversión y la visita de otros países, por supuesto España entre ellos.