P-1: Antes de todo nos gustaria conocer algo más acerca de la historia de Cementos Avellaneda desde los años ´80 hasta la conformación del Grupo Avellaneda.
R-1: En el año 1980 dos empresas españolas de origen catalán, Cementos Molins y Cementos Uniland, compraron el 51% de la empresa que en aquel entonces se llamaba Calera Avellaneda. Hoy, esas mismas empresas catalanas tienen el 100% de la compañía. Para esa época, la compañía tenía una sola fábrica de cementos en Olavarría. Hoy seguimos teniendo esa fábrica, considerablemente ampliada y modernizada, y una importante planta en la provincia de San Luis en donde podemos fabricar hasta 500.000 toneladas de cemento. En la planta de Olavarría, vamos a estar en condiciones de hacer a fines de este año y comienzos del próximo, más de 2 millones de toneladas de cemento como también 300.000 toneladas de cal hidráulica hidratada. Somos la empresa más importante en la fabricación de cal hidráulica. En el año 1991 adquirimos una empresa cementera ubicada en Uruguay y que pertenecía a una compañía americana. Sus instalaciones industriales eran anticuadas , pero tenía una excelente cantera Por tal motivo nos vimos obligados a efectuar inversiones muy importantes de casi 100 millones de dólares en el Uruguay, mediante las cuales levantamos una planta totalmente nueva y de última generación en la localidad de Minas, y renovamos totalmente la molienda y expedición ubicada en Montevideo .Con ambas abastecemos alrededor del 50% del mercado uruguayo. Yo empecé a trabajar en esta empresa hace 35 años. Desde esa época hasta fines de este año, la productividad de nuestra planta de Olavarría habrá aumentado 50 veces. Eso ha significado para nuestro grupo una política de inversiones continua. En ese período de tiempo, hemos invertido más de 200 millones de dólares en la Argentina. Pasamos momentos difíciles como en la década del ´80 que fue dura para la industria de la construcción pero siempre hemos tenido beneficios. En el último año, nos hemos orientado al sector del hormigón. Nunca antes habíamos participado en este sector y hoy tenemos una participación importante. En el Uruguay, estamos presentes hace dos o tres años en esta industria , y abastecemos una buena parte del mercado.
P-2: ¿De la facturación total, cuanto se piensa reinvertir aquí en la Argentina?
R-2: Tenemos un plan de reinversiones a 5 años de alrededor de 150 millones de dólares. Siempre hacemos planes que se van actualizando. La inversión más importante, que está en curso, la estamos haciendo en Olavarría donde vamos a duplicar la capacidad instalada de la planta. Estamos haciendo una inversión de 80 millones de dólares con lo cual vamos a montar un horno nuevo para hacer un millón de toneladas anuales de clinter, una planta de molienda de crudo y una de cemento. Desde el año 1980, estamos desarrollamos una división de ingeniería eléctrica y electrónica porque las plantas industriales de fabricación de cemento operan desde un cuadro de mando central donde se reúnen todos los parámetros del proceso de fabricación, se compone todo el proceso y se toman las decisiones de mando. Por eso es que nos pusimos en contacto con esa tecnología y decidimos desarrollar un grupo de ingeniería que atienda a ese sector. Toda la parte eléctrica , electrónica y de comando de los proyectos la hemos hecho desde entonces con nuestra gente. Lo que nos permite homogeneizar en todas las localizaciones las instalaciones y puesto de mando , y tener cierta independencia al respecto porque no estamos en manos de ningún fabricante en particular. Este grupo de trabajo ha colaborado incluso con la competencia , lo que quiere decir que sabemos trabajar también en este segmento , y no sólo con los cementos.
P-3: ¿De qué forma financian estas altas inversiones? ¿Provienen de capital propio o de capital español?
R-3: Son capitales propios. Les diría que las inversiones más importantes las hemos financiado en Europa con bancos de inversión. Nosotros ofrecemos unas garantías importantes con la propia gestión de la compañía aquí en la Argentina. Por eso, hemos logrado una tasa de interés razonable de alrededor del 8%.
P-4: Esto significa una gran ventaja con respecto a las tasas que tienen que pagar aquí en la Argentina.
R-4: Si, esas tasas son producto del balance que nosotros podemos mostrar en cuanto a años de cumplir con conciencia con todos nuestros proveedores tanto los de equipamiento, financieros, etc.
P-5: Observando la situación argentina en todos sus detalles: ¿cuáles serían las perspectivas para acceder al mercado local de capital?
R-5: Hasta ahora estamos esperando que el país crezca y mejore. Cuando el grupo español vino en el año ´80, estaba ilusionado porque en la Argentina se vendían 7,5 millones de toneladas de cemento. Desde el año ´80 en adelante, la industria del cemento fue cayendo. Cayó en el ´85 a 4,5 millones de toneladas. Después, subió un poco en el ´86 y ´87. Luego, empezó a caer nuevamente. En el año ´90, vendimos 3,5 millones de toneladas en la industria. Esto representa un 40% menos de lo que habíamos vendido 10 años antes. No existe otro país en el mundo en donde pase esto. Desde el ´90 al ´98, el consumo de cemento creció y al final de este período llegamos casi a 8 millones de toneladas. Ahora ha vuelto a caer porque el año pasado vendimos apenas 6,1 millones. A pesar de esto, hay que ganar dinero en este mercado. Hay que tener bastante cuidado con respecto a las inversiones que uno hace. Los costos son una obsesión para nosotros. Estamos todo el día fijándonos en la racionalización de la empresa, en la sustitución de combustibles porque son caros y hay combustibles alternativos más baratos. Hay una gestión muy estricta en cuanto al seguimiento de la compra de energía eléctrica. No hay que descuidar ningún aspecto de costos si uno quiere sobrevivir en un mercado como este. Con respecto a la expectativa, si tenemos en cuenta el producto per cápita argentino que ronda los 8 mil dólares, nosotros tendríamos que consumir entre 350 kilos a 400 kilos por habitante y por año y no alcanzamos los 200. En un país como el nuestro está todo por hacerse. Hay una enorme necesidad de infraestructura. Esto sería imprescindible para que la gente viva mejor y para producir más barato porque la infraestructura es una herramienta de la producción. Construir caminos en la Argentina es imprescindible porque tenemos 3 millones de kilómetros cuadrados. Con una producción de poco valor agregado. Si construimos caminos baratos y sin peaje, abarataríamos también el costo de transporte.
P-6: ¿Qué expectativas hay alrededor del Plan de Infraestructura?
R-6: El lunes salió en La Nación un aviso de llamado a licitación de obras para planes públicos. Además, hay una ley la 25414, que prevé que para la infraestructura vial se cree una tasa que va a surgir de los combustibles. Esta tasa no es un impuesto , porque recién se podrá cobrar al consumidor una vez que la obra esté terminada. A partir de ese momento, se cobrará esta tasa sobre el combustible que se consume para pagar la obra ya realizada. De esta manera, se garantiza el flujo de fondos y esas inversiones se pueden securitizar a una baja tasa de interés. En este caso, la mayor parte del dinero se va a destinar a la obra propiamente dicha. Ese régimen surgió a partir de la actuación del ministro Cavallo en Economía. Hay que implementarlo. La inteligencia de los funcionarios debería ser para paliar las cuestiones formales y aplicar el sistema que existe a las obras que están en curso. Este régimen de las tasas permitiría financiar obras importantísimas que no pueden continuarse por falta de fondos. El país necesita obras de infraestructura importantes y rentables económicamente para bajar los costos de producción y darle ocupación a la gente. Hay que competir bajando los costos para toda la producción de un país de 3 millones de km2.
| P-7: ¿Tiene algún sentido para Cementos Avellaneda de exportar a países como Brasil o expandir a países como Chile aunque no sea parte del Mercosur?
R-7: Este es un producto barato por tonelada que no aguanta el transporte. En su caso todo el transporte es caro. Ese es el problema. Con respecto al hormigón, podríamos estar trayendo arena y piedra desde el Uruguay pero se dificulta al cruzar el río de la Plata porque los barcos tienen que tener mucha tripulación y porque la economía de escala es reducida. Todo esto hace que los costos no sean los óptimos.
P-8: Ud. representa a un sector que seguramente es el primero en sufrir las consecuencias de una depresión económica como también el primero que se beneficia con una recuperación de la economía ¿Han sentido efectos positivos desde que llegó Cavallo?
R-8: Yo creo que sí. Aquí hay una gran ansiedad por ver los resultados mes a mes y semana a semana. No se tienen en cuenta algunos factores que, por lo menos en nuestro caso, afectan mucho. Un caso es el tema de la lluvia, el mes de marzo fue malo porque llovió 350 milímetros cuando el nivel habitual es de 90 milímetros. Esto hay que tenerlo en cuenta.
Los analistas de los diarios no lo consideran. Ellos hablan de una crisis pero esta crisis se acrecienta en nuestro caso con los factores meteorológicos adversos. Abril fue mejor que marzo. El Estado siempre ha sido un consumidor importante de nuestro producto, que fue orientado a la obra de infraestructura, y hoy no esta consumiendo nada. Va a empezar a consumir ahora. No se consume más porque hay un problema de expectativa. Se ha hecho una racionalización bastante importante en las empresas públicas. La energía eléctrica es una de las más baratas del mundo. Los combustibles siguen siendo caros. Ahora nosotros estamos haciendo inversiones importantes en la Argentina y en el Uruguay para sustituir el gas natural, que es el combustible que utilizamos habitualmente, por coque de petróleo y combustibles alternativos. Es decir que es el industrial y el empresario quien tiene que buscar el camino para encontrar la manera de reducir los costos y ser más competitivos. Con respecto a la mano de obra, hemos hecho una campaña de inversiones continua para aumentar la productividad y la economía de escala , y bajar el impacto en la mano de obra. Lo hemos logrado. En cuanto al combustible, nos ha ayudado mucho la política del Gobierno. El Ingeniero Bastos, el actual ministro de Infraestructura, hizo una gran tarea en el orden de la energía eléctrica. Nosotros hoy estamos pagando alrededor de 0,026 dólares el kilovatiohora. Los otros costos también se bajan, el de las bolsas de papel y los costos de mantenimiento. Estos son una continua discusión que tenemos con nuestros proveedores , de la misma manera que nuestros clientes nos presionan para que bajemos los precios de nuestros productos.
P-9: ¿Cuáles son sus clientes aquí en la Argentina?
R-9: Tenemos distintos tipos de clientes. Algunos son corralones, que son los distribuidores de los materiales de construcción. Ellos son el corazón de nuestra clientela. Tenemos casi 2.500. Tratamos de cuidarlos, darles productos de buena calidad y buen nivel de servicio. Además, de tener un contacto frecuente con ellos. Le damos mucha importancia a la fuerza de venta y a la atención de los reclamos del cliente. Otro tipo de clientes son los industriales , que usan el cemento como una materia prima para sus procesos de fabricación como las plantas de hormigón o las empresas que se dedican a la prefabricación o las empresas constructoras que trabajan para obras públicas o privadas. Se piensa que en la industria del cemento las empresas tienen una participación más o menos rígida. No ha sido nuestro caso. Desde que yo estoy aquí en la empresa, hemos casi triplicado nuestra participación de mercado.
P-10: ¿Cómo se refleja esa participación en su posición dentro del mercado argentino?
R-10: En la zona de Capital Federal y Gran Buenos Aires tenemos una posición importante porque nuestra planta de Olavarría está orientada a ese mercado. En la zona de la provincia de San Luis, el Sur de Córdoba y una parte de Mendoza, también , porque tenemos otra planta funcionando en San Luis . El problema es que el país es muy grande y es costoso el flete en relación al precio del producto. No tenemos fábricas cubriendo todo el territorio. Con algunos productos, llegamos más lejos como por ejemplo con el pegamento para cerámicos con el cual cubrimos todo el país. Somos la segunda empresa en importancia de este mercado. Nuestra cal también cubre una buena parte del país. En el Uruguay, cubrimos todo el país.
P-11: ¿Cómo ve su posición en el mercado de aquí a unos dos o tres años? ¿Cuáles son los proyectos más importantes que quisieran implementar?
R-11: Los proyectos más importantes están en curso. Estamos duplicando la capacidad instalada de Olavarría. Esto trae un conflicto de intereses con la competencia porque es la lucha por el mercado. Estamos continuamente tratando de ganar mercado de la misma manera que lo hace nuestra competencia. Cuidamos mucho de la calidad de nuestros productos. Creemos que hacemos productos de muy buena calidad pero son nuestros clientes los que tienen que decidir. En San Luis, estamos con un proyecto importante que es la instalación de una planta de prehomogeneización para mejorar la calidad de nuestros productos y para poder aprovechar mejor nuestras canteras. Hemos comprado unas canteras muy importantes en la provincia de San Luis. No se puede tener una fábrica de cemento si no se cuenta con canteras. Nunca hay que olvidar que el cemento es una industria minera. Si Usted no tiene yacimiento de mineral, no puede tener una fábrica de cemento. Somos propietarios de la planta de San Luis desde hace 10 años. En esos 10 años, ha habido una política continua de invertir en canteras y esto ha dado sus frutos. Hoy tenemos una gran cantera y grandes yacimientos. Podemos aumentar mucho la producción de nuestra planta de San Luis. Por otra parte, hay que poner en relieve a esta provincia por el plan de obras que se están realizando. Más del 60% del presupuesto se dedica a hacer obras nuevas. Hoy están construyendo un aeropuerto en Merlo, que es una localidad turística muy importante, y se acaba de licitar una autopista que seguramente va a ser de hormigón y va a reemplazar a la actual ruta 7. Ultimamente, se han hecho en hormigón varias rutas en la Argentina , como la 127 y la 38. Además, el aeropuerto de Calafate que se inauguró hace poco. Tenemos tecnología para hacer obras de calidad y de larga vida. Hay que animarse a hacerlas a pesar de las expectativas. Necesitamos expectativas positivas y en esta empresa las tenemos. Si no fuera así, no se justificaría este plan de inversiones que estamos llevando adelante. Este es el pensamiento de nuestro grupo que no sólo esta en España sino también en Africa y México.
P-12: Como Ud. sabe nuestros lectores son hombres de negocios y altos ejecutivos. ¿Cuál sería su último mensaje hacia ellos?
R-12: Argentina tiene un potencial importantísimo. Es un país que no tiene problemas raciales, energéticos, eléctricos ni de combustible. La población argentina esta bastante calificada. Lo que necesitamos es gente que tenga un know how empresarial importante y que sepa cómo conducir a toda esta fuerza. Yo trabajaba en la empresa antes de que el grupo español se hiciese cargo de la dirección. Ellos trajeron consigo el know how de trabajar sobre los costos, la racionalización, apuntar a la tecnología y mirar a la economía de escala. Todo esto ha dado resultado. Si hay gente a nivel internacional que maneja ese know how, aquí va a encontrar el resto y lo que le haga falta. Hay dos asignaturas que los argentinos deberíamos completar: la seguridad jurídica, que es necesaria para los inversores, y el tema impositivo , que debe más simple , menos ambiguo en cuanto a la interpretación de la normativa , más justo en cuanto a las obligaciones de las partes y con menos evasión.
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